Heraldo de Aragón - 06/04/2005

Multa por hurto en yacimiento arqueológico de Alcaine.
Condenado un Hombre que usaba un detector de metales, a pagar 15 euros de multa durante 40 días.

ZARAGOZA. El Juzgado de Instrucción número 1 de Calamocha ha condenado a D.G.L. a la pena de multa de 40 días, con cuota diaria de 15 euros, por un de lito de hurto cometido en el yacimiento arqueológico del Cabezo de la Ermita, en la localidad turolense de Alcaine. La sentencia asegura que estaba utilizando un detector de metales en el enclave.

El juicio de faltas 228/2004, seguido contra D.G.L., considera provado que "sobre las 18 del día 25 de Agosto de 2004 el denunciado se encontraba en el yacimiento Cabezo de la Ermita, situado en el término municipal de Alcaine, en compañía de otras personas, portando un pico y un detector de metales, desenterrando diversos objetos del mencionado yacimiento arqueológico". Allí le sorprendió F.M.N., arqueólogo de profesión, "requiriñendole para que cesase en su actividad, a lo que no hizo aquél ningún caso, persistiendo en su conducta".
Como quiera que el yacimiento, de época ibérica, aparece en diferentes guías, está señalizado y es apreciable a simple vista, el arqueólogo denunció los hechos ante la Guardia Civil, que practicó las diligencias oportunas. En el juicio, el denunciado aseguró que se encontraba de paseo y que no llevaba detector de metales. Fue condenado, aunque la sentencia no es firme porque está recurrida. Los arqueólogos aragoneses han acogido con satisfacción la noticia. Según José Ignacio Lorenzo, presidente de la Sección de Arqueología del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofia y Letras y Ciencias de Aragón, "la sentencia es muy valiosa porque condena no ya tanto los daños causados como la actitud demostrada por el denunciado. Y la DGA, a través de sus servicios jurídicos, ha apoyado en todo momento al arqueólogo que denunció los hechos".
"El yacimiento era suficientemente conocido -añade-, el incluso aparecía en la "Guía arqueológica del Río Martín". Es bueno que se publique la ubicación exacta de los yacimientos, es una información que los arqueólogos no podemos hurtar a la sociedad de nuestro tiempo. Pero luego es imposible poner vigilancia en todos y cada uno de ellos. Asi que la única vía posible para proteger nuestro patrimonio es concienciar a la población y denunciar todas las agresiones de las que se tenga noticia". Según Lorenzo, arqueólogos y guardias forestales son los que suelen denunciar este tipo de expolio.

Mariano Gracia.